La malla no es suficiente
El estudiante de Economía de la Universidad de los Llanos Diego Garcés se lanzó esta semana desde el puente que une los barrios Galán y Azotea, en Villavicencio, donde se optó hace unos meses por instalar una malla para tratar de impedir que más personas sigan lanzándose desde allí con intención de suicidarse.
Está claro que la malla no es suficiente para impedir más suicidios en Villavicencio. Pero igual los sicólogos dicen que tampoco son suficientes la prevención y vigilancia del sistema de salud mental.
Es insuficiente que los padres, profesores o amigos le digan al potencial suicida: “usted tiene que ser fuerte y berraco, echado para adelante”.
Parece insuficiente la estrategia de los colegios para mejorar la salud mental porque, por ejemplo, ya no hay escuela de padres para analizar el tema con todos los actores.
Se percibe como que están enfocados en buscar resultados académicos y pasan por encima de las manifestaciones emocionales.
Con tanto influencer en las redes sociales alimentando egos y estándares que los niños o jóvenes no pueden alcanzar, probablemente se hace creer que hablar de salud mental es vergonzoso.
Los padres deben tenerlo claro: son los primeros que pueden identificar los síntomas previos a la decisión del suicidio. El aislamiento, el hijo que se encierra en su cuarto con su celular, que poco interactúa y que refleja insatisfacción con su vida… son señales que no deben pasar inadvertidas. No cabe decir en estos casos: “ah, eso es normal a su edad”.
Y menos si el joven lo manifiesta: “me quiero morir, ya no me importa nada…”
Depresión, ansiedad, tristeza, dolor, angustia, insatisfacción… todo eso facilita tomar una mala decisión bajo condiciones de sufrimiento interno.
Es entonces cuando hay que buscar orientación profesional, ir al sicólogo y que se le dé importancia a la salud mental.
Todos tenemos la responsabilidad de escuchar a las personas. A veces la gente necesita que le pongan un poco de atención, pero no encuentran con quién hablar a quién comentar sus problemas. Se sienten solos.
Los sicólogos recomiendan reeducar a las personas en el tema Frustraciones. Porque los jóvenes de hoy parece que tienen baja tolerancia a la frustración. Sufren mucho por una relación de pareja que termina pronto, porque se separan sus padres, por bullying, por falta de trabajo, por deudas…
También me parece importante algo que dice el hoy concejal Elkin Zapata respecto de la recuperación de drogadictos: es una decisión individual. Ahí con frecuencia no vale que la mamá le ruegue o que los amigos le recomienden. Solamente hasta que el propio drogadicto decide que quiere abandonar el inframundo, dará pasos hacia su recuperación.
Es probable que en el tema del suicidio ocurra algo parecido. Podemos pensar en una larga lista de estrategias de prevención, pero finalmente es una decisión individual.
Así que la persona que en algún momento considere la opción del suicidio como la salida a sus problemas, debería reflexionar que los seres humanos tenemos una inteligencia suficiente para enfrentar cualquier problema, por grande que parezca. Deberían ensayar a probarla.
Entre tanto, la ESE municipal de Villavicencio informó que tiene 10 sicólogos que se turnan para atender 24/7 a quienes sientan que necesitan desahogarse con alguien. Pueden marcar la línea 01 8000 931 035 y si no tiene minutos en su teléfono móvil, no se preocupe: ellos le devuelven la llamada de inmediato.
